De mudanza
Pues si, otra vez estoy de mudanza, aunque esta vez es para volver a mi casa. Exacto, me vuelvo a mi querido pueblo. Lo último que quería cuando acabara la carrera es justo lo que está pasando. Mis maravillosos (e ingenuos) planes de hacer las prácticas este verano, que con un poco de suerte me cogieran para trabajar y así poder independizarme se han ido al garete. Me cago en la crisis y en mi por acabar justo este año.
El caso es que no sé cómo leches he ido acumulando tantas chuminadas en este tiempo. Está claro que seis años dan para mucho (y más si eres compradora compulsiva de chorradas de los chinos), pero es que lo mio no es normal. Yo creo que empiezo a tener síndrome de Diógenes, en serio. Qué de bolsas llenas de velas, figuritas chorras con pinzitas para post-its y marcos con fotos. No sé cuántos viajes voy a tener que hacer!
Aunque lo que peor llevo es la pena que me da irme. No es que pensara quedarme aquí de por vida, pero tampoco que me iba a ir tan pronto, de un día para otro. Después de tanto tiempo he cogido cariño a esta pequeña ciudad/pueblo grande, a sus calles y a su gente. A su única calle de tiendas, y a su único parque en el centro. A sus conductores que no saben lo que son los intermitentes y a sus conductores de autobús suicidas, con esas tonta mania de coger las rotondas como si fueran Fernando Alonso. Ay, cómo te voy a echar de menos Castellón!













Fernando dijo
La nostalgia.....
Te espera el verano....Ademas donde te gusta!!!
A por el....
Pasalo bien Maria
29 Junio 2009 | 12:53 PM