En el tren (II)
Cualquier usuario del transporte público (sea del tipo que sea) está predispuesto, inconscientemente, a vivir historias o situaciones de lo más peculiares.
Aún me acuerdo de aquella francesa que hizo el trayecto Vila-Real - Nules. Se podría resumir como 'corto pero intenso'. La señora en cuestión se subió al tren borracha como una cuba, con una botella de champán a medias. '¡Qué glamour!', pensé yo. 'Solo le falta la copa'. Creo que en alguna vida pasada fué bailarina del 'Moulin Rouge', ya que nada más subir nos deleitó con un espectáculo al estilo del molino rojo, cantando canciones en francés (de lo más sensual) y bailando cerca de los hombres (de lo más sexual). Menos mal que fueron pocas paradas, por que algunas señoras ya no podían santiguarse más.
Hoy, por falta de uno, he tenidos dos numeritos.
Sujeto 1: señor de unos 50 años, tocaillo, chapista (según su sudadera), trayecto Cabanyal - Puçol. Pues bien, el señor se ha puesto en el hueco entre puerta y puerta del Cercanías a bailar de una forma la mar de extraña. Yo creo que intentaba imitar al de baile clásico de 'Fama', y no le salía bien (de hecho, gesticulaba cómo si se riñera así mismo). Cuando le quedaba una parada se ha estirado, como si lo anterior hubiese sido una clase de verdad, y se ha ido murmurando algo (menos mal que llevo el mp3; me impide escuchar demasiadas tonterías).
Sujeto 2: hombre de unos 35 años, borracho, de profesión desconocida, vestido con una sudadera que me ha recordado a Maya, trayecto ? - Nules. Ha aparecido en mi vagón dando un portazo (venía del último) y claro, todos nos hemos girado. Nada más entrar se ha ido directo a un señor con una gabardina amarilla limón (hoy me abstengo de hacer comentarios sobre dicha vestimenta, que no le quiero quitar protagonismo al sujeto 2) y le ha dicho algo sobre la bici que llevaba (seguramente, por que también era amarilla (?) ). La bici llevaba un claxon como el típico que llevan los payasos (y las antiguas BH)...así que ya os podéis imaginar cómo se ha puesto. Menos mal que el pobre hombre-limón-payaso se ha bajado enseguida, por que ya teníamos montado el concierto. Después se ha puesto a hablar con unas chicas, les ha pedido un cigarro y un mechero y cuando estaba dispuesto a encendérselo ha aparecido el revisor.
(Señor revisor) - Señor, aquí no se puede fumar.
(Sujeto 2 - aproximadamente - )- Barrabú, bubú.
- Señor, ¿lleva billete?
- Pumpum, achilipú.
- ¡Fuera!
Oooooohhhhh!!!! Y se acabó la función.
Moraleja: si no quieres hacer el ridículo nunca subas a un medio de transporte público contento, tocaillo o borracho.

En un país multicolorrrrr
(Escrito el 06/11/09)









unagatadormida dijo
Madre mía... Pues si, pues si... La verdad es que ellos al día siguiente seguramente se queden en plan O_O Ni quiero mirarme al espejo!! jaja Pero tampoco puedo hablar muy alto, porque yo acabé cantando frente a unas guiris un repertorio de canciones ahí en el metro... Lo peor fue que ellas querían más y más. Al día siguiente lo que he dicho, quería que me tragara la tierra _O_ XDDDD
15 Noviembre 2009 | 04:00 AM